Marcelino responde

Respuestas a preguntas de lectores de El libro de Urantia

Merida – Image by David Mark

Queridos hermanos y hermanas:

Durante muchos años he respondido muchas preguntas relacionadas con El libro de Urantia que me envían lectores de diferentes países. Hace poco, tuve la oportunidad de escribir este artículo incluyendo algunas esas preguntas y respuestas, por lo cual le agradezco a nuestra hermana Jeannie Vázquez, de Uruguay, quien trabajó en la selección y revisión de estas preguntas y respuestas. También les agradezco a los editores de Tidings por hacer posible la publicación de este artículo.

Pregunta 1: Me estaba acordado hoy de aquella conversación que tuvimos sobre el eslabón perdido entre el mono y el hombre. Según recuerdo me decías que, de acuerdo con El libro de Urantia, no existe tal eslabón. ¿Podrías recordarme por qué no existe?

Respuesta: Los científicos dicen que debería existir un eslabón perdido entre el simio superior (gorila, chimpancé, etc.) y el ser humano. Pero en El libro de Urantia se nos enseña:

Se puede seguir la pista de la evolución de la vida vegetal a la vida animal, y se han encontrado series escalonadas de plantas y de animales que conducen progresivamente desde los organismos más simples hasta los más complejos y avanzados. Pero no podréis encontrar estos eslabones entre las grandes divisiones del reino animal, ni entre los tipos superiores de animales prehumanos y los hombres de los albores de las razas humanas. Estos supuestos «eslabones perdidos» continuarán perdidos para siempre, por la sencilla razón de que nunca han existido. [Documento 58:6.2, página 669.3]

Así se puede ver fácilmente que el único parentesco entre el hombre y el mono reside en el hecho de que los dos descienden de los mamíferos intermedios, una tribu en la que se produjo el nacimiento contemporáneo y la separación posterior de dos parejas de gemelos: la pareja inferior destinada a engendrar los tipos modernos de monos, babuinos, chimpancés y gorilas, y la pareja superior destinada a continuar la línea ascendente que produjo por evolución al hombre mismo. [Documento 62:3.12, página 706.3]

El hombre moderno y los simios surgieron de la misma tribu y de la misma especie, pero no de los mismos padres. Los antepasados del hombre descendían de la cepa superior del resto seleccionado de esta tribu de mamíferos intermedios, mientras que los simios modernos (excepto algunos tipos preexistentes de lémures, gibones, monos y otras criaturas similares) son los descendientes de la pareja más inferior de este grupo de mamíferos intermedios  [Documento 62:3.13, página 706.4]

Las guerras internas de la raza ancestral preexistente de mamíferos precursores, en la cual nacieron los primeros humanos, destruyeron a los miembros superiores de la tribu y después de algunos miles de años no quedó vivo ni un solo individuo.

Pregunta 2: ¿Crees que todo este plan del Padre, y el viaje hasta «regresar» a él es, a groso modo, la manera de entretenernos para sobrellevar la eternidad?

Respuesta: El plan del Padre es compartir «…la conciencia de toda la experiencia con la imperfección que tienen todas las criaturas que luchan …» [2:2.6, 36.4] Aunque su plan incluye diversión, entretenimiento y descanso, el Padre anhela que todos sus hijos utilicen su libre albedrío para elegir hacer su voluntad divina y sobrevivir en la vida eterna, la carrera que nos llevará hasta él y continuará hasta el infinito.

La vida eterna no es obligatoria, cada ser humano elige libremente la vida eterna o la no-existencia. El plan divino establece la existencia eterna para todas las hijas e hijos de Dios que la anhelen voluntariamente; jamás se nos obliga en contra de nuestro libre albedrío.

Pregunta 3: ¿Dios Padre-Madre crea a Jesús (Miguel de Nebadón) y al Espíritu de la Verdad, formando así la Santísima Trinidad, y luego Jesús y el Espíritu de la Verdad crearon a los seres humanos directamente?  Me cuesta leer y entender El libro de Urantia. Agradecería que me hagas un breve resumen sobre este tema, con tus propias palabras.

Respuesta: El Padre Universal, el Hijo Eterno y Original y el Espíritu Infinito son las tres personalidades divinas que constituyen la Trinidad del Paraíso; ellos residen en el Paraíso, ubicado en el centro de toda la creación.

El Padre Universal, en unión con el Hijo Eterno y Original, trae a la existencia a los Hijos Creadores (el orden de Miguel), y el Espíritu Infinito crea personalmente las Hijas Creativas, los Espíritus Madre. Cada Hijo Creador se une a su correspondiente Hija Creativa y juntos salen del Paraíso para crear un universo local evolutivo en el tiempo y el espacio (cada uno de los siete superuniversos existentes contiene un máximo de cien mil universos locales).

El Hijo Creador y la Hija Creativa llegan a su espacio preparado previamente y con la ayuda de muchos seres especializados, comienzan a crear las gloriosas esferas capitales de su universo local. A través de la técnica evolutiva, las galaxias y los planetas comienzan a surgir. Cuando un planeta alcanza las condiciones físicas requeridas, los Portadores de Vida llegan a ese planeta y preparan un plasma germen que implantan en las aguas poco profundas de los mares interiores. Este germen recibe la chispa de vida de la Hija Creativa, y este es el origen de las primeras formas de vida planetaria.

Después de miles de millones de años de progreso evolutivo, surgen los primeros seres humanos. En nuestro planeta, Urantia, esto sucedió hace alrededor de un millón de años, y los primeros humanos se llamaban Andon y Fonta.

Hace poco más de 2.000 años, el Hijo Creador de nuestro universo local, Miguel de Nebadon, encarnó en nuestro planeta como un ser humano semejante a nosotros. Nació de manera natural como hijo de José y María y llegó a ser conocido como Jesús de Nazaret. Jesús fue un extraordinario ejemplo de amor; su maravillosa vida fue una inspiración; nos proclamó su evangelio liberador, edificante y transformador. Su consolador Espíritu de Verdad fue derramado sobre todos los seres humanos el día de Pentecostés después de su muerte y resurrección.

El plan divino de Dios y de sus Hijos e Hijas Creadores es que cada ser humano elija la vida eterna. Para ello se nos dotó de un cuerpo físico, de una mente consciente y de una personalidad que nos da autoconciencia y libre albedrío y puede elegir la vida sin fin que Dios nos ofrece. Además, Dios nos ayuda asistiéndonos con su maravilloso equipo celestial de la siguiente manera:

  1. Nos ha dado una chispa o fragmento divino de sí mismo para habitar en nuestras mentes. Esto se conoce como el Ajustador del Pensamiento quien, con nuestra cooperación, nos guía para transformar nuestras tendencias e impulsos animales egocéntricos en valores espirituales altruistas, que sobreviven después de que nuestros cuerpos físicos mueren.
  2. Nuestro Hijo Creador Miguel (Jesús), ha derramado su Espíritu de Verdad sobre toda la humanidad y cuando seguimos la guía divina, nos ayuda a aumentar nuestra capacidad de percibir la verdad espiritual y elegir hacer la voluntad de nuestros Ajustadores del Pensamiento residentes, el don divino del Padre Universal.
  3. Nuestra Madre Divina (Hija Creativa), conocida en este mundo como el Espíritu Santo, hace posible que nuestras mentes humanas estén vinculadas a sus circuitos mentales que nos ayudan en nuestro progreso evolutivo.

Con toda esta maravillosa ayuda que Dios nos da, nuestra existencia no tendría sentido si no decidimos cooperar con él y trabajar para motivar a nuestros semejantes a tomar la decisión suprema: elegir la vida eterna.

Pregunta 4: Estaba reflexionando sobre la variedad de información respecto a la vida de Jesús. Me resulta extraño que, a fecha de hoy, no nos hayamos puesto de acuerdo en ese maravilloso acontecimiento. ¿Por qué crees que hay versiones tan diferentes del nacimiento y la vida de Jesús?

Respuesta: Considero que los diversos puntos de vista sobre el nacimiento y la vida del gran Maestro de Nazaret han surgido debido a las características tan extraordinarias e impresionantes de la labor que realizó. No obstante, los Reveladores de El libro de Urantia nos dicen claramente que José y María llevaban unos 8 meses de casados viviendo en Nazaret, cuando Jesús fue engendrado y nació en el mundo como cualquier otro bebé antes y después que él… [119:7.5, 1317.1]

También leemos en El libro de Urantia:

…la anunciación de Gabriel a María ocurrió al día siguiente de la concepción de Jesús y constituyó el único acontecimiento de naturaleza supernatural del embarazo y alumbramiento del hijo prometido. [Documento 122:3.4, página 1347.2]

Muchos textos del Antiguo Testamento fueron distorsionados para que parecieran cuadrar con algunos episodios de la vida terrestre del Maestro. Aun el pasaje que decía «una joven dará a luz un hijo» se cambió a «una virgen dará a luz un hijo» [Documento 122:4.4, página 1347.6] 

Muchos escritos describen a Jesús como puramente divino y otros como puramente humano. Los reveladores lo describen como una persona con doble naturaleza, humana y divina. Yo creo que esta es la verdad porque Miguel de Nebadon necesitaba experimentar personalmente la vida de las criaturas humanas que el creó, a través de su encarnación en la semejanza de la carne mortal para poder experimentar y demostrar que el ser creado imperfecto y de origen animal no es un obstáculo para lograr el máximo progreso espiritual cuando hay voluntad y determinación de cooperar con Dios.

Pregunta 5: ¿Cada uno de los 7 mundos que rodean a Jerusem tiene también 7 satélites que los rodean?

Respuesta: Así es. A Jerusem lo rodean siete mundos de transición, y a cada uno de estos siete mundos de transición lo rodean siete subsatélites. Los siete mundos de estancia son estos subsatélites, y estos rodean al mundo de transición número uno, que se denomina mundo de los finalistas.

Pregunta 6: Leí en el documento 130 de El libro de Urantia el relato de Jonás, lo cual me dejó confundido porque en la Biblia se menciona que Jonás estuvo por varios días en el interior de una ballena hasta que fue arrojado, pero en El libro de Urantia Jesús lo relaciona con los deberes que debemos cumplir durante nuestra vida.

Respuesta: En el libro de Jonás, en el Antiguo Testamento, se expresa que Dios envía a Jonás a predicar en la ciudad de Nínive, pero Jonás huye en una barca de la presencia de Dios para evitar cumplir con el mandato divino. Pero en El libro de Urantia, Jesús le explica a Gadía que el relato de Jonás está relacionado con «escapar al deber que nos impone la vida diaria, fugándonos hacia remotas tentaciones» [Documento 130:1.2, página 1428.2]

Y cuando la escritura bíblica se refiere al «gran pez» que se traga a Jonás, Jesús le explica a Gadía:

«Evadirse del servicio de la luz y la vida sólo puede llevar a esos conflictos angustiosos con las temibles ballenas del egoísmo, que al final conducen a las tinieblas y a la muerte, a menos que esos Jonases que han abandonado a Dios deseen, incluso estando en lo más profundo de su desesperación, volver su corazón hacia la búsqueda de Dios y su bondad.” [Documento 130:1.2, página 1428.2]

Jesús se había dado cuenta de que esta tradición había influido mucho sobre la vida de Gadía, dándole la idea de tratar de escapar al deber. Por esta razón, el Maestro no dijo nada que pudiera destruir repentinamente las motivaciones fundamentales que guiaban a Gadía en su vida. Sin embargo, en una ocasión en la cual Natanael le preguntó a Jesús sobre la veracidad de las escrituras, el Maestro le dijo:

«Estos escritos son obra de los hombres, algunos santos, otros, no tan santos. Las enseñanzas de estos libros representan el punto de vista y el nivel de esclarecimiento de los tiempos en los que se originaron. Como revelación de la verdad, los más recientes son más confiables que los más antiguos. Las Escrituras contienen errores y su origen es puramente humano, pero ten la seguridad de que constituyen la mejor recopilación de sabiduría religiosa y verdad espiritual que hay en el mundo entero en este momento.” [Documento 159:4.3, página 767.5]

«… Aunque la historia de Jonás no fuera un hecho, e incluso si Jonás nunca hubiera existido, la profunda verdad de este relato — el amor de Dios por Nínive y por los supuestos paganos — no sería por ello menos preciosa a los ojos de todos aquellos que aman a sus semejantes. Las Escrituras son sagradas porque exponen los pensamientos y los actos de los hombres que buscaban a Dios, y que dejaron en estos escritos sus conceptos más elevados sobre la rectitud, la verdad y la santidad. Las Escrituras contienen muchas, muchísimas cosas que son verdaderas, pero a la luz de la enseñanza que estás recibiendo, sabes que estos escritos contienen también muchas cosas que desfiguran la imagen del Padre que está en los cielos, el Dios amoroso que he venido a revelar a todos los mundos…” [Documento 159:4.4 página 1767.6]

«Natanael, nunca te permitas creer ni un instante en los relatos de las Escrituras que te dicen que el Dios del amor ordenó a tus antepasados que salieran a luchar para matar a todos sus enemigos — hombres, mujeres y niños. Esos documentos son palabras de hombres, de hombres no muy santos, pero no son la palabra de Dios.” [Documento 159:4.5 página 1768.1]

«Muchos buscadores ardientes de la verdad se han sentido, y continuarán sintiéndose confundidos y desanimados debido a estas doctrinas de la perfección de las Escrituras.” [Documento 159:4.6, página 1768.2]

«El miedo a la autoridad de los escritos sagrados del pasado impide eficazmente que las almas honradas de hoy acepten la nueva luz del evangelio, …” [Documento 159:4.9, página 1768.5]

Pregunta 7: ¿Cómo podemos rescatar la religión de Jesús de su largo letargo? Soy de la idea que deberíamos predicar el evangelio de una forma organizada (no me refiero a iglesias sino a equipos de trabajo), ya que veo que los lectores de Urantia están destinando mucho tiempo y recursos a la formación de grupos de estudio y congresos. Pero eso solo beneficia a quienes ya conocen el libro, es decir, no se hace nada por los millones de personas que no conocen la vida y las enseñanzas verdaderas de Jesús. ¿Cómo abordamos este problema?

Respuesta: Algunos líderes urantianos piensan que aún la humanidad no está preparada para esta revelación, que todo se debe llevar con mucha paciencia y calma, y lo afirman citando textos del libro que hablan de la impaciencia de Eva y de Adán. En muchos aspectos esos líderes están en lo cierto, pero no estoy de acuerdo del todo con esas opiniones porque siempre existe el gran peligro de que muchas actitudes de indiferencia, pereza y temor puedan confundirse con supuestas virtudes de paciencia, serenidad y mansedumbre, lo cual contribuye a obstaculizar y retardar todo el progreso planetario.

Estoy plenamente de acuerdo con tu enfoque, haciendo lo posible para no caer en impaciencias ni en imprudencias. Nuestro sagrado deber es hacer todos nuestros esfuerzos por organizarnos para sembrar este renovado y regocijante mensaje de Jesús en toda persona o grupo que encontremos en nuestro caminar diario, que sea receptivo a estas enseñanzas y que nos permita compartirlas.

Esta preocupación tuya tiene solución, pues esto es lo que he hecho durante 24 años: compartir todo lo que Dios me ha dado con quienes me lo permitan. Y trataré de seguirlo haciendo por el resto de mi vida, siempre inspirado en Jesús y en los reveladores, quienes nos dieron párrafos tan estimulantes como los siguientes:

Para ganar almas para el Maestro, no es la primera legua recorrida por coacción, deber o convencionalismo la que transformará al hombre y a su mundo, sino que es más bien la segunda legua de servicio libre y de devoción amante de la libertad la que revela que el discípulo de Jesús ha alargado la mano para coger a su hermano con amor y llevarlo, bajo la guía espiritual, hacia la meta superior y divina de la existencia mortal. Ahora mismo, el cristianismo recorre con gusto la primera legua, pero la humanidad languidece y tropieza en las tinieblas morales porque hay muy pocos discípulos auténticos que recorran la segunda legua — muy pocos seguidores declarados de Jesús que vivan y amen realmente como él enseñó a sus discípulos a vivir, amar y servir. [Documento 195:10.5, página 2084.5]

La llamada a la aventura de construir una sociedad humana nueva y transformada mediante el renacimiento espiritual de la fraternidad del reino de Jesús debería emocionar a todos los que creen en él como los hombres no se han conmovido desde la época en que caminaban por la Tierra como compañeros suyos en la carne. [Documento 195:10.6 página 2084.6]

Los hombres y las mujeres modernos e inteligentes rehuyen la religión de Jesús por temor a lo que ésta les hará — y a lo que hará con ellos. Y todos estos temores están bien fundados. En verdad, la religión de Jesús domina y transforma a sus creyentes, pidiendo a los hombres que dediquen su vida a buscar el conocimiento de la voluntad del Padre que está en los cielos, y exigiendo que las energías de la vida se consagren al servicio desinteresado de la fraternidad de los hombres. [Documento 195:9.6, página 2083.2]

Queridos hermanos, espero que este artículo les sirva para mejorar sus vidas, Por favor, si pueden compártanlo con otros lectores. Es mi anhelo que Dios y su extraordinario equipo celeste continúen bendiciéndolos.

Desde Mérida-Venezuela, reciban mi fraterno saludo y abrazo en Jesús-Micael.

Marcelino Ramírez
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