Fondo de Siembra Mundial

Created using the Donation Thermometer plugin https://wordpress.org/plugins/donation-thermometer/.$10,000Raised $1,843 towards the $10,000 target.$1,843Raised $1,843 towards the $10,000 target.18%El Fondo de Siembra Mundial de la Asociación Urantia proporciona ayuda económica a proyectos dirigidos a divulgar las enseñanzas de El libro de Urantia y a diseminar el libro en sí. También apoya a los grupos y asociaciones regionales en su esfuerzo por suministrar a los grupos de estudio libros, materiales de apoyo, instructores y organizadores, a participar en ferias del libro nacionales y locales y a colocar libros en bibliotecas. Se han estado usando los fondos para que el libro esté disponible en librerías de regiones aisladas donde no hay una red de distribución comercial disponible. A continuación he aquí algunas historias de los éxitos que el Fondo de Siembra Mundial ha hecho posible.

El Fondo de Siembra Global fue creado para ayudar a mantener los trabajos de diseminación, como por ejemplo ferias del libro. Ayúdennos a alcanzar nuestra meta de 10.000 $ con su donación a este fondo.

¡Hemos recaudado 1.843 $ hasta ahora! Muchas gracias por su apoyo.

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Una historia personal sobre encontrar El libro de Urantia en una feria del libro:

Esther Andrade Burgos
Bogotá (Colombia)

Era un sábado por la tarde de abril de 2015 cuando mi hermano me invitó a visitar la Feria del Libro de Bogotá. Visitamos varios stands sin mucho interés ni entusiasmo hasta que, casi a punto de irnos al final de la tarde, una imagen de Jesús captó mi atención, tanto que me atrevería a decir que me invitó a acercarme al stand en el que un par de personas compartían conmigo su sonrisa. A mi pregunta sobre la imagen del universo que había allí le siguió una conversación de 40 minutos que me atrapó e hizo que surgiera en mí la certeza de que había llegado al lugar en el que mis preguntas se responderían finalmente. Desde ese día y cada día El libro de Urantia es mi lectura principal.

Creo que nada sucede en nuestra vida por casualidad, que todo se corresponde con un plan perfecto y que las cosas llegan cuando estamos preparados para recibirlas con gratitud y alegría. Haber llegado a conocer la revelación de El libro de Urantia me confirmó esa idea.

Tras esta introducción inicial en la Feria del Libro de Bogotá me uní a un grupo de estudio en el que me he integrado con otros lectores. He leído el libro dos veces. Sus enseñanzas realmente me han dado herramientas para entender cuál es mi propósito en la vida, para entender y sentir el amor incondicional de nuestro Padre y afrontar las adversidades de mi existencia en este mundo con fe, esperanza y valentía.

Estoy feliz todos los días y quiero compartir con muchas personas estas enseñanzas, que interpreto como verdaderas a mi manera. Por esta razón compartí recientemente una charla con lectores de Bogotá acerca de las creencias que obstaculizan el trabajo del Ajustador del Pensamiento en nuestra mente.

Los beneficios de tener una presencia coherente en las ferias del libro son enormes. Sin embargo alquilar un espacio en una feria del libro es caro. Las asociaciones Urantia nacionales y locales sufragan la mitad del coste del stand y todos los costes de los folletos, carteles o prendas de los voluntarios con el logo. Sus donaciones al Fondo de Siembra Mundial de la asociación internacional sufragan el resto de los costes y ayuda a financiar otros proyectos de diseminación.

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Historia real de una vida que cambió:

Andrés Ramírez
Bogotá (Colombia)

Fui lector en solitario de El libro de Urantia desde 1995 hasta 2001, cuando asistí a la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Allí fue donde conocí por primera vez a otros lectores de El libro de Urantia en un stand que habían alquilado algunos voluntarios. Me sentía muy feliz y sorprendido de saber de la existencia de un grupo de lectores en mi ciudad, y supe que había también una Asociación Urantia allí. Por aquel entonces no sospechaba que me iba a implicar tanto en esta organización en el futuro, a nivel administrativo y personal.

Debo confesar que tenía algunos miedos respecto a la naturaleza de esta organización y el tipo de reuniones que celebraban, así que me llevó más o menos un año decidir finalmente que iba a contactar con alguien. Después de entrar en contacto con los lectores y los grupos de estudio, pronto hice muy buenos amigos y mi comprensión del libro comenzó a crecer exponencialmente. Y aunque no comprendía las diferencias entre las organizaciones Urantia, su estructura o sus relaciones con los grupos de estudio, empecé a ofrecerme voluntario en proyectos de la asociación, y poco a poco lo comprendí.

Debido a lo que significó para mí encontrar a otros lectores en la feria del libro sigo trabajando como voluntario y ayudo a organizar el stand. También sigo sirviendo en mi asociación local y nacional y actualmente estoy sirviendo como vicepresidente de la Junta Internacional de Servicio, donde estoy aprendiendo aún más trabajando con mis hermanos y hermanas de todo el mundo.

Es asombroso el número de personas que están expuestas a la palabra «Urantia», así como al libro y a sus enseñanzas un año tras otro en las ferias del libro. El impacto en sus vidas es incalculable. Sus donaciones al Fondo de Siembra Mundial de la asociación lo hacen posible.

La vida de los estudiantes cambia cuando aprenden a trabajar juntos como equipo y a compartir su inspiración espiritual con los demás. Los buscadores de la verdad están expuestos a las verdades que satisfacen el alma de la quinta revelación de época, y nuestros amigos invisibles obtienen oportunidades mayores de llevar a los mortales a comprender el estatus de la humanidad como hijos amados de nuestro Padre celestial… todos nosotros, hermanos y hermanas.

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Reflexiones de voluntarios en ferias de libros:

Perú 2017

Mairam Durand (Perú)

Voluntarios en la Feria del Libro de Perú 2017

El objetivo principal de la feria del libro no era vender libros (aunque vendimos todos y cada uno de ellos) sino diseminar las enseñanzas de El libro de Urantia. Solo con la experiencia comprendemos verdaderamente que hay personas buscando respuestas, buscadores de la verdad. ¿Y quién mejor que los niños y los jóvenes, con su sed de conocimiento y que lo observan todo, para generar preguntas? Una mañana un niño de siete años que llevaba de la mano a su hermanita de cinco se me acercó y me preguntó «¿podría decirme dónde está Dios?». Al principio me sorprendió, porque la gente normalmente comienza preguntando «¿qué es El libro de Urantia?» o «¿qué es Urantia?». Este hermoso ser de solo siete años fue directo al grano. ¿Dónde está Dios? Puse mi mano en su corazón y le dije: «aquí». ¡No hubo sorpresa, ni siquiera duda en sus ojos! Lo entendió claramente y siguió preguntando: «¿cómo hablo con él? ¿me escucha? ¿dónde vive?». Entonces su hermanita, que estaba junto a él, vio enseguida la imagen del universo y señaló Havona con el dedo y dijo: «allí, ¿verdad?». Me quedé simplemente asombrada con la sencillez de sus preguntas y lo rápido que lo entendieron. Luego hablamos sobre el significado de amarnos los unos a los otros como hermanos, pues eso es lo que nos enseña El libro de Urantia cuando lo leemos. Considero que mi experiencia como parte del equipo a cargo del stand de Urantia fue más que un viaje a la feria del libro: fue un viaje de aventuras que me ayudó a comprender que no hay barreras y que todo se mueve y fluye con el fin de que comprendamos mejor dónde estamos.

Bolivia 2017

José Ernesto Arias (Bolivia)

Voluntarios en la Feria del Libro de Bolivia 2018

Creo que gracias a este tipo de trabajo nos hemos vuelto más conscientes de la importancia de diseminar las enseñanzas de El libro de Urantia. Hemos aprendido que la gente está ahora abierta y sedienta de este nuevo conocimiento. Esperaba que hubiera más gente crítica que se burlara de nosotros, pero no hubo tal cosa, más bien lo contrario. La gente estaba dispuesta a escuchar…


La experiencia personal de los que han prestado su servicio en ferias de libros es testimonio de la importancia de este trabajo. Los voluntarios de todo el mundo han recibido apoyo en su trabajo desde la creación de la Asociación Urantia Internacional. Las comunidades Urantia siguen activas y vibrantes y están apareciendo líderes e instructores cuando se organizan y están presentes en las ferias de libros. Como resultado de esta asistencia al público se están iniciando grupos de estudio y están aumentando.

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Ferias de libros en América Latina

Feria del Libro de Ecuador 2018

ntre 2016 y 2018, las donaciones del Fondo de Siembra Mundial de la Asociación patrocinaron ferias de libros en Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Costa Rica y también en Miami (Florida, EEUU). Los estudiantes latinoamericanos han estado presentes en ferias de libros durante muchos años y es digna de destacar la cantidad de personas que han entrado en contacto con El libro de Urantia gracias a estos eventos.

Solo en 2018 en la feria del libro de Bogotá (Colombia) asistieron más de 500.000 personas, 43 estudiantes de El libro de Urantia trabajaron de forma voluntaria en el stand, se distribuyeron 50.000 folletos, se vendieron 70 libros y unas 70 personas del público asistieron a talleres educativos sobre el libro. Y esta siembra de la revelación en América Latina continuará año tras año con la ayuda de todos ustedes.

La historia de la participación en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO) es particularmente inspiradora. La FILBO es un evento enorme que se celebra en dos grandes pabellones cada año. Los miembros de la Asociación Urantia local de Bogotá llevan presentando allí El libro de Urantia desde 2001. Cuando comenzaron solo podían permitirse compartir un pequeño espacio dentro del stand de otro vendedor y solo necesitaba unos pocos voluntarios. No fue hasta 2014 que la Asociación de Bogotá tuvo su propio stand, en el que más voluntarios de la comunidad de lectores ganaron experiencia compartiendo la revelación. Desde entonces cada año su stand se ha hecho más grande hasta doblar su tamaño en 2016, y en 2018 participaron más de 40 voluntarios. En 2019 está previsto tener dos stands, uno en cada edificio.

La historia de Bogotá en imágenes:

 

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