Editorial del Journal, noviembre de 2017

Saludos, amigos lectores. El 2017 trajo cambios al formato del Journal, que ahora es una revista en línea que se publica dos veces al año y que podría tener algún número especial que contenga artículos y presentaciones de las numerosas conferencias destacadas que se celebran por todo el mundo.

Este número se centra en el espacio y el tiempo, la distancia y el destino. Nuestra primera colaboración «de fuera de este mundo» es de Nigel Nunn (Australia), y es un viaje enormemente emocionante e informativo por el Gigante Orvontón. Mediante el uso de mapas estelares y un enorme odómetro, Nigel nos ofrece una nueva comprensión de los viajes estelares a partir de la perspectiva del «usted está aquí y le llevará todos estos años-luz llegar allí”. “Puesto que hay 250.000 años-luz desde las afueras (cerca de Nebadon) hasta Uversa, y puesto que Uversa está localizado en el centro, ¿deberíamos suponer que Orvonton se extiende (más o menos) una distancia similar en el lado opuesto? Si es así, esto implica una «longitud» de Orvonton del orden de 400.000 a 500.000 años-luz”. Y si eso no es bastante para «gravitarles»,  el baile de Nigel con las divisiones de la materia les hará dar vueltas a la velocidad de un Organizador de la Fuerza y les dará una nueva perspectiva. «Si fuéramos Organizadores de la Fuerza mirando hacia abajo a Orvontón (desde arriba), ¿qué veríamos? Puesto que cada sector mayor tiene su propio centro de rotación (15:3.12) y los diez orbitan alrededor de Uversa (15:3.13), imagino que veríamos algo parecido a diez espirales de gravita electromagnéticamente brillantes, incrustadas en diez torbellinos de ultimata electromagnéticamente oscuros”. ¡Un artículo estelar, Nigel!

El siguiente artículo, Dar vida a la mente humana con software cósmico, es de Julian McGarry (Tasmania, Australia). Julian nos da un sucinto repaso a la comprensión que obtuvo del artículo de Nigel y de su correlación con los siete adjutores, los Ajustadores del Pensamiento y el Espíritu de la Verdad. “Como hijos de la edad de la información, el mundo de los computadores nos ofrece muchas metáforas que pueden ayudarnos a captar los procesos de este «terreno de elección de la mente» (página 1271:0). Veo el cerebro humano más o menos como el «hardware» en el que los Portadores de Vida trabajaron durante millones de años para perfeccionarlo. Para que todo hardware funcione, debe ser capaz de detectar, recibir y procesar el «software» que le da vida. En nuestro caso, ese software comienza como sistema operativo básico… los siete adjutores… circuitos que radian un nivel de consciencia desde la Ministra Divina por todo el universo local, y que dan vida al hardware biomecánico que es capaz de reaccionar a sus pulsaciones rítmicas (página 402:1). Sin un sistema operativo que funcione correctamente, un computador no es capaz de llevar a cabo las funciones más elevadas codificadas dentro del software, más sofisticado. Del mismo modo, no podríamos hacer elecciones morales superiores y participar en la adoración a nuestro Padre celestial… construyendo una alma… si no fuera por el potencial creado por los circuitos de la mente de nuestro Espíritu Madre del universo local.” Gracias, Julian. Mantenme al tanto de la versión beta, ¡me interesa!

A continuación tenemos una trilogía del espacio, el tiempo y la creación de Stuart Kerr, cuya extensa biblioteca de ensayos es siempre esclarecedora y sus gráficos dimensionalmente iluminadores. Primero viene La Supremacía del gran universo. En la edad presente del gran universo del Ser Supremo en evolución, los siete superuniversos del tiempo y el espacio se mantienen aislados entre sí con el fin de maximizar sus diversos potenciales de crecimiento. Cada superuniverso refleja un retrato diferente de varias combinaciones de las tres Deidades personales de la Trinidad paradisíaca, tal como están influidos por la supervisión directa de uno de los siete Espíritus Maestros.”

Siguiendo el orden de la Creación, viene La Ultimidad del universo maestro. “Igual que Dios Supremo está presente espiritual y personalmente en Havona, Dios Último está también presente en Havona en un sentido absonito (superfinito) y superpersonal. Mientras que Dios Supremo está ejerciendo una influencia espiritual en la creación del espacio-tiempo del gran universo, Dios Último ejerce su influencia en la trascendencia del espacio y el tiempo hasta las fronteras exteriores de los cuatro niveles del espacio exterior del universo maestro. En el mismo sentido en que el surgimiento del Ser Supremo es la culminación de toda la realidad experiencial-evolutiva, el Último es la consumación de toda la realidad eventuante trascendental. Dios Último se está superpersonalizando en poder por todo el universo maestro.”

La absolutidad del cosmos infinito surge para completar la trilogía de la personalidad de Dios en evolución. «Dios Absoluto trasciende incluso los valores superpersonales y los significados de la divinidad que Dios Último pone de manifiesto. Dios Absoluto es la expresión final de la Deidad experiencial. El surgimiento de Dios Absoluto significaría el agotamiento pleno de la expresión personalizable y la autorrealización de la Deidad. Probablemente implicaría la unificación experiencial del Absoluto de Deidad existencial con el Absoluto Incualificado”.

He incluido también el epílogo a la trilogía de Stuart, El círculo de la eternidad. Los ascendentes mortales llegarán a aprender a trascender su perspectiva limitada de la existencia finita en el espacio-tiempo; comenzarán a asimilar sus experiencias de una manera más holística. La distinción de la sucesión de acontecimientos condicionada por el tiempo comenzará a disiparse y dicho ascendente comenzará a intuir una sensación del momento del «eterno ahora». Pasado, presente y futuro comienzan a verse juntos en unidad y los acontecimientos «se verá(n) ahora como un ciclo completo y perfectamente relacionado; de esta manera, la simultaneidad circular desplazará cada vez más a la antigua conciencia de la secuencia lineal de los acontecimientos». [Documento 130:7:6, página 1439:3] Los ascendentes se están convirtiendo en parte de la procesión progresiva de la eternidad, «girando para siempre con los mundos del espacio alrededor del círculo de las eras eternas». [Documento 32:5:4, página 365:0] Cuando los mortales ascendentes logran la perfección espiritual y pueden reclamar su residencia final en el Paraíso, «No comparten la «esencia de la divinidad» y el «espíritu de la supremacía» hasta después del descanso divino, y entonces empiezan a trabajar realmente en el círculo de la eternidad y en presencia de la Trinidad». [Documento 26:7:4, página 293:2]

Nuestra primera edición en este formato tenía una versión involuntariamente reducida de un artículo de Neil Waldrop. Nuestras disculpas a Neal por las dificultades técnicas del cambio de formato. La versión completa y sin editar está en formato PDF en: https://urantia-association.org/wp-content/uploads/2017/06/Hallelujah-Aftermath-Neal-Waldrop-complete.pdf

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¡Feliz e iluminadora lectura!
Suzanne M Kelly [email protected]
Directora del Journal